
Las entradas generales para la vigilia en el Centenario se agotaron en tres horas. Florida sumó 6.000 lugares y Paysandú mantiene disponibilidad para el encuentro del 7 de noviembre.
Infopaís
La ministra Paseyro integró el panel “Vivienda social como motor de desarrollo: Articulación de sectores público, privado y financiero”, enfocado en el rol de la vivienda social como catalizador de desarrollo integral, generación de empleo, fortalecimiento comunitario, mejora de la salud y la educación, y dinamización de las economías locales.
La jerarca comenzó su intervención enumerando las lecciones aprendidas de la política habitacional uruguaya desde una perspectiva integral del hábitat.
“Si tuviera que resumir lecciones aprendidas, empezaría por que la política de vivienda y hábitat la podemos pensar como una política pívot dentro de un conjunto de políticas sociales y urbanas”, dijo Paseyro durante su intervención, y detalló tres razones:
En ese marco, remarcó especialmente el efecto de la política habitacional sobre las infancias. “Para nosotros, en Uruguay, es un tema muy crítico cómo impacta esto en las infancias. El 32% de niños menores de seis años vive bajo la línea de pobreza, y eso nos convoca al trabajo y a pensar alternativas en conjunto. El Gobierno solo no puede y necesita de otros actores”, dijo.
Asimismo, destacó la importancia de la articulación entre el sector público, el privado, los organismos del Estado, las organizaciones sociales, las comunidades y los destinatarios de las políticas públicas. Además, planteó que el problema no es solo la vivienda, sino también la falta de suelo donde construirlas.
Al respecto, remarcó la necesidad de un Estado activo en la gestión del suelo, con coordinación entre los tres niveles de gobierno: nacional, departamental y municipal.
Otra de las lecciones compartidas por la ministra fue entender la vivienda como un proceso dinámico y no como una solución definitiva. “La vivienda tiene que ir acompañando los cambios demográficos de la población. Ha habido un crecimiento de hogares monoparentales, hogares cada vez más pequeños, la independencia de los jóvenes, el envejecimiento de una parte de la población y, al mismo tiempo, la persistencia de hogares numerosos y asentamientos con graves carencias”, mencionó.
Por eso, consideró, las políticas públicas deben ser flexibles, capaces de adaptarse a distintas poblaciones, territorios y realidades. “No es lo mismo vivir en el norte o en el sur de las ciudades, en el centro, en la frontera o cerca del mar”, señaló.
Como experiencia concreta, Paseyro mencionó el Programa de Mejoramiento de Barrios, que aborda, de forma integral, infraestructura, vivienda y trabajo comunitario, y adelantó que se implementará un nuevo programa junto con CAF, denominado Más Barrio, que incorpora la convivencia y la seguridad como aspectos fundamentales. “Vamos a atacar también la seguridad en los barrios, porque es parte de cómo habitamos [...] el derecho a la vivienda, pero también el derecho a la ciudad y a cómo vivimos en esos espacios y entornos”, afirmó.
Al resumir su exposición, insistió en la necesidad de políticas de vivienda “integrales, con visión de proceso, flexibles y con participación de todos los actores de la sociedad”.
Durante su intervención, también fue consultada sobre el modelo de cooperativas de vivienda desarrollado en Uruguay y sobre la posibilidad de replicarlo en otros países de América Latina.
Para Paseyro, las cooperativas “son un pilar fundamental de la política de vivienda en Uruguay y su fortaleza radica en un marco institucional claro, organizaciones sociales fuertes, continuidad de las políticas y gobiernos que apuestan por ese sistema”. “Es un modelo que apuesta a la solidaridad, al trabajo colectivo y a una vida colectiva. Es más que una vivienda”, subrayó.
No obstante, aclaró, el cooperativismo no es aplicable a toda la población, porque, "para los sectores más vulnerables, es muy difícil poder acceder al sistema cooperativo". Asimismo, explicó que el ministerio trabaja junto con las federaciones de cooperativas para generar procesos que permitan incluirlos.
En ese sentido, sostuvo que el modelo es replicable en la región “siempre y cuando haya un marco regulatorio claro, reglas claras y un Gobierno que apueste al cooperativismo como solución habitacional para un sector trabajador que, de otra manera, no podría acceder a la vivienda”.
“Para desplegar su potencial, el cooperativismo necesita del Gobierno, normas claras y, por supuesto, de suelo”, concluyó Paseyro.
Además de la ministra uruguaya, participaron en la jornada el director de Desarrollo Urbano de CAF, Emil Rodríguez Garabot; la secretaria ejecutiva de ONU-Habitat, Anacláudia Rossbach, quien abrió el panel; el director ejecutivo (CEO) de Techo, Juan José Ayerza, y la ministra de Vivienda de El Salvador, Michelle Sol.

Las entradas generales para la vigilia en el Centenario se agotaron en tres horas. Florida sumó 6.000 lugares y Paysandú mantiene disponibilidad para el encuentro del 7 de noviembre.


En el kilómetro 13 de la ruta 31, se encuentra San Antonio, una pequeña localidad de Salto, que, a partir de este viernes 23, dispone de un nuevo edificio para el liceo rural, tras una inversión superior a los 100.000.000 de pesos. La propuesta del centro, al que asisten unos 350 alumnos de la región, incluye educación básica integrada y media superior. El presidente Yamandú Orsi asistió a la inauguración y destacó la experiencia del polo educativo, que permite que los recursos se usen de forma eficiente.




La segunda subasta de octubre dejó una mejora de 2,5% en el indicador general. La leche en polvo entera avanzó 4,4%, una señal favorable para la lechería uruguaya.


En el kilómetro 13 de la ruta 31, se encuentra San Antonio, una pequeña localidad de Salto, que, a partir de este viernes 23, dispone de un nuevo edificio para el liceo rural, tras una inversión superior a los 100.000.000 de pesos. La propuesta del centro, al que asisten unos 350 alumnos de la región, incluye educación básica integrada y media superior. El presidente Yamandú Orsi asistió a la inauguración y destacó la experiencia del polo educativo, que permite que los recursos se usen de forma eficiente.


Las entradas generales para la vigilia en el Centenario se agotaron en tres horas. Florida sumó 6.000 lugares y Paysandú mantiene disponibilidad para el encuentro del 7 de noviembre.