
Vendaval Pogačar en Andorra: atacó a 50 kilómetros y destrozó La Vuelta
Infopaís
Tadej Pogačar volvió a hacerlo.
Cuando todavía permanecía fresco el recuerdo de la granizada que obligó a cancelar la tercera etapa, el esloveno convirtió la primera gran jornada de montaña de La Vuelta a España 2026 en una nueva demostración de superioridad.
El líder atacó cuando todavía faltaban aproximadamente 50 kilómetros para la llegada, dejó atrás a todos sus rivales y emprendió una cabalgada en solitario que terminó con sus brazos en alto en Andorra la Vella.
El resultado fue contundente: Pogačar ganó la cuarta etapa con 2 minutos y 39 segundos de ventaja sobre el primer grupo perseguidor.
Beixalis fue el escenario elegido
La jornada, de 104 kilómetros con salida y llegada en Andorra la Vella, presentaba cuatro ascensiones y tenía en el Beixalis su punto decisivo.
El puerto, con unos 7 kilómetros al 8,5% de pendiente media, aparecía señalado como uno de los lugares donde podían producirse movimientos importantes.
Y Pogačar no esperó.
Cuando todavía restaban unos 50 kilómetros, el líder lanzó su ataque.
Felix Gall intentó responder inicialmente. El austríaco consiguió mantenerse durante algunos instantes cerca del esloveno, pero la potencia del corredor del UAE Team Emirates-XRG terminó siendo demasiado elevada.
Pogačar quedó solo.
Y desde entonces comenzó otra de esas largas exhibiciones que se han convertido en una de sus señas de identidad.
Decathlon había endurecido la carrera
Antes del ataque del líder, Decathlon CMA CGM había asumido buena parte de la responsabilidad de endurecer la jornada.
El equipo de Gall marcó un ritmo exigente desde la subida a Envalira y consiguió seleccionar considerablemente el grupo de favoritos.
La estrategia permitió poner bajo presión incluso a los compañeros de Pogačar.
Pero cuando llegó el momento decisivo, el líder respondió personalmente.
El ritmo del Decathlon había preparado el terreno. Pogačar terminó aprovechándolo para lanzar el ataque que rompió definitivamente la carrera.
Dos minutos y 39 segundos: una diferencia demoledora
Nadie volvió a ver al esloveno hasta la llegada.
Pogačar completó los 104 kilómetros en 2h 40:35 y cruzó en solitario la meta de Andorra la Vella.
Detrás apareció Jarno Widar, una de las grandes promesas del ciclismo internacional, que consiguió una magnífica segunda posición.
Felix Gall terminó tercero.
Ambos llegaron a 2:39, exactamente la misma diferencia que Oscar Onley, Sepp Kuss, Enric Mas y Primož Roglič.
Richard Carapaz cedió 2:57 y Mattias Skjelmose terminó a 3:17.
La clasificación general sufrió un terremoto
La exhibición tuvo consecuencias inmediatas.
Pogačar ya no solamente conserva La Roja: ahora dispone de un colchón considerable respecto de todos sus principales adversarios.
Primož Roglič pasó a ocupar la segunda posición de la clasificación general a 3:21, mientras Enric Mas quedó tercero a 3:32.
Sepp Kuss aparece cuarto a 3:44 y Oscar Onley quinto a 3:45.
Richard Carapaz se encuentra a 3:50, mientras Gall queda a 3:57.
Después de solamente cuatro etapas, las diferencias ya son propias de una carrera mucho más avanzada.
Andorra vuelve a tener un significado especial
La victoria tiene además un componente simbólico para Pogačar.
En 2019, durante su primera participación en una Gran Vuelta, el esloveno consiguió precisamente en Andorra su primera victoria de etapa en una de las tres grandes.
Siete años después regresó convertido en una de las figuras dominantes de la historia reciente del ciclismo.
Con el triunfo de este martes alcanzó además su quinta victoria de etapa en La Vuelta.
La Triple Corona aparece cada vez más cerca
Pogačar llegó a esta edición con un objetivo que todavía falta en su extraordinario palmarés: conquistar La Vuelta.
Ya ganó el Giro de Italia y acumula cinco títulos del Tour de Francia. La ronda española es la pieza que todavía necesita para completar victorias en las tres Grandes Vueltas.
La carrera recién comienza y todavía queda muchísimo terreno por recorrer, por lo que el propio Pogačar evita considerar decidido el resultado.
Pero Andorra dejó una imagen difícil de ignorar.
El líder atacó a 50 kilómetros, nadie consiguió seguirlo y todos sus principales adversarios terminaron perdiendo más de dos minutos y medio.
La Vuelta todavía tiene muchas etapas por delante. Pero después del vendaval de Andorra, la batalla parece haber cambiado: ya no solamente se discute quién puede derrotar a Pogačar, sino quién será capaz de acompañarlo en el podio.


Brennan explotó en Manosque: ganó con autoridad y Pogačar conserva La Roja

Pogačar arrancó La Vuelta a toda velocidad: ganó en Mónaco y ya viste de rojo

La Vuelta 2026 levanta el telón: Pogačar encabeza una batalla de estrellas rumbo a Madrid


Van der Poel ganó el espectáculo de París y Pogacar selló un histórico quinto Tour de Francia


Ministerio de Ambiente fortalece monitoreo del Sistema Acuífero Raigón para una gestión sostenible del agua subterránea


MTOP firmó convenio con el Inacoop para creación de empleo y desarrollo del cooperativismo


