
El PIB retrocedió 0,5% interanual y 0,8% frente a los primeros tres meses del año. La caída de 22,2% del agro concentró el impacto, mientras la industria, la construcción y el comercio evitaron un descenso mayor.
16 DE SETIEMBRE DE 2026
Washington expresó disposición a conversar sobre un entendimiento que reduzca barreras y facilite el ingreso de más bienes uruguayos. La posibilidad despierta expectativas en la carne, los cítricos y la miel, aunque todavía no existe una negociación formal ni un calendario definido.
16 de septiembre de 2026
Roberto Gómez
La relación comercial entre Uruguay y Estados Unidos podría ingresar en una nueva etapa. El encargado de Negocios de la Embajada estadounidense en Montevideo, Chris Andino, manifestó que Washington está dispuesto a conversar sobre mecanismos que permitan ampliar el intercambio y reducir obstáculos arancelarios.
La señal surgió durante la Expo Prado, al ser consultado sobre la posibilidad de que Uruguay alcance un entendimiento semejante al acordado recientemente entre Estados Unidos y Argentina. La respuesta diplomática fue favorable, pero prudente: las decisiones centrales se adoptan en Washington y el proceso podría demandar meses o incluso años.
Por lo tanto, no se trata todavía de un tratado cerrado ni de una rebaja arancelaria ya concedida. Lo que existe es una puerta abierta al diálogo bilateral y la intención de buscar un comercio más equilibrado entre ambos países.
La conversación adquiere especial importancia porque Estados Unidos aplica desde este año un arancel adicional de 12,5% a una parte de las importaciones procedentes de Uruguay. La medida fue adoptada en el marco de una revisión comercial más amplia y afecta bienes uruguayos, mientras los servicios —entre ellos el software y las tecnologías de la información— quedan fuera de ese gravamen.
Estimaciones divulgadas por autoridades económicas uruguayas ubicaron en unos US$ 357 millones el valor de las exportaciones de bienes alcanzadas. Para las empresas afectadas, el recargo reduce competitividad frente a proveedores que acceden en mejores condiciones y vuelve más urgente encontrar una salida negociada.
Uruguay ya dispone de un Acuerdo Marco sobre Comercio e Inversión con Estados Unidos. Ese instrumento, conocido como TIFA, funciona como ámbito de diálogo sobre acceso a mercados, facilitación comercial, medioambiente, trabajo y propiedad intelectual. Puede ofrecer una base institucional para discutir avances sin que ello implique automáticamente un tratado de libre comercio.
El sector cárnico es el candidato más visible a beneficiarse de un eventual entendimiento. Estados Unidos se consolidó como el principal comprador de carne uruguaya medido en valor, favorecido por la demanda de productos con mayor procesamiento y por las dificultades de la producción ganadera norteamericana para abastecer plenamente su mercado.
El antecedente argentino alimenta las expectativas. El acuerdo alcanzado por Washington y Buenos Aires eliminó aranceles para 1.675 productos y concedió a Argentina una cuota adicional de 80.000 toneladas de carne sin arancel durante 2026, que se sumó a su contingente histórico de 20.000 toneladas.
Uruguay podría procurar una mejora de su cuota, condiciones preferenciales para volúmenes adicionales o una reducción de los recargos que hoy pesan sobre sus ventas. Sin embargo, cualquier resultado dependerá de las prioridades de la administración estadounidense y de las concesiones recíprocas que se discutan.
La posible agenda no se limita a la carne. Entre los rubros con margen para crecer aparecen los cítricos —en particular la mandarina sin semilla, que ya cuenta con habilitación sanitaria—, la miel y otros alimentos diferenciados capaces de competir por calidad, trazabilidad y seguridad sanitaria.
La llegada a Uruguay de representantes del área agrícola de la embajada estadounidense y las reuniones previstas con productores pueden ayudar a identificar barreras sanitarias, requisitos técnicos y oportunidades concretas. Para muchas empresas, la reducción de un arancel es solo una parte del desafío: también cuentan los registros, las certificaciones, la logística y la capacidad de mantener una oferta estable.
Estados Unidos ocupa el cuarto lugar entre los destinos de las exportaciones uruguayas de bienes, detrás de China, Brasil y la Unión Europea. En agosto, las colocaciones hacia ese mercado crecieron 11%, según los datos citados durante la presentación diplomática.
El vínculo es todavía más profundo en los servicios. El mercado estadounidense concentra más del 90% del intercambio uruguayo vinculado a tecnologías de la información. Aunque este sector no está alcanzado por el nuevo arancel sobre bienes, un acuerdo más amplio podría aportar reglas estables para servicios digitales, inversiones y pequeñas y medianas empresas.
El discurso comercial de Washington pone el acento en la reciprocidad y en la idea de nivelar las condiciones de competencia. Eso significa que una eventual rebaja para productos uruguayos difícilmente sea unilateral: Estados Unidos podría plantear mayor acceso para sus exportaciones, cambios regulatorios o compromisos sobre controles laborales y aduaneros.
Para Uruguay, la oportunidad consiste en convertir la buena relación política en resultados medibles: menores aranceles, mayores cuotas, habilitaciones sanitarias y procedimientos más ágiles. El desafío será hacerlo sin sobredimensionar una señal preliminar. La disposición a dialogar es relevante, pero el beneficio económico solo llegará cuando existan textos acordados, productos identificados y plazos de aplicación.

El PIB retrocedió 0,5% interanual y 0,8% frente a los primeros tres meses del año. La caída de 22,2% del agro concentró el impacto, mientras la industria, la construcción y el comercio evitaron un descenso mayor.
16 DE SETIEMBRE DE 2026



El Poder Ejecutivo fijó el cese definitivo de las transmisiones de televisión analógica en la banda VHF en todo el territorio nacional a partir de las 23:59 horas del 25 de setiembre de 2026. Según el decreto n.° 217/026, los operadores públicos y privados quedarán habilitados para transmitir exclusivamente en modalidad digital, excepto en Bella Unión, ciudad que carece de cobertura de televisión digital (TVD).







Analistas y operadores financieros prevén que la inflación uruguaya se ubique ligeramente por encima de la meta en el horizonte inmediato, aunque las estimaciones permanecen dentro del rango oficial. El Banco Central mantiene la tasa de política monetaria en 5,75% y observa los riesgos externos y climáticos antes de definir sus próximos pasos.