

"A la UTU muchos gurises iban porque los obligaban los padres pero los que vienen acá lo hacen porque ellos mismos quieren, porque necesitan aprender para hacer algo en sus casas. Nadie los obliga y se nota que disfrutan lo que aprende. Y para uno como docente eso es maravilloso, y uno trata que se vayan de acá con toda la información y experiencia de cómo debería ser el ideal de un circuito eléctrico de una vivienda".
Gómez contó que cada taller intenta darle un cierre al trabajo y cuando llega ese momento, se elige una familia del barrio para realizar un trabajo colectivo completo en su casa, siempre pensando en quienes más lo necesitan.
"Uno se encariña con los gurises, los tenés unas semanas trabajando acá contigo y después cuesta la despedida porque uno aprende mucho con el ida y vuelta con ellos".
Una mano
Lieni Bouissa, militante social de Comuna Bella Italia e integrante de la cooperativa Fogonera, explicó al Portal del PIT-CNT que la gente se arrimó con muchas ganas de aprender. "Quieren aprender a reparar la electricidad de sus casas, quieren saber cuál es la forma de hacer algo en la casa, en materia de albañilería o de herrería pero con fundamentos, no de oído, por eso está bueno que tengamos estos cursos y el apoyo de los sindicatos".

Hay muchachos que llegan de otros barrios a participar porque hay lugar para todos.
Somos un equipo de vecinos y vecinas colaboradoras que logramos este espacio, la Comuna Bella Italia y estamos muy felices de lo que fuimos capaces de hacer porque día a día esto se llena de gurises y gurisas que vienen en busca de algo, aprender, encontrarse, ayudar".
Las llaves del local fueron entregadas en octubre de 2024 y la inauguración fue un mes después, después de cuatro años de trabajo y de haber ganado dos proyectos de Presupuestos participativos que totalizaron unos 12 millones de pesos.
El local cuenta con una cocina comunitaria en la que se brindan talleres y cursos de cocina para niños, niñas y adolescentes, electricidad (AUTE), talleres de soldadura (UNTMRA), educación y apoyo escolar y educativo para adultos (SINTEP) y albañilería (SUNCA).
"Hay muchas casas precarias que necesitan ayuda, y tratamos de ir entre todos a ayudar a los vecinos para darnos una mano. Yo sé que se habla que este tiempo es de sálvese quien pueda pero acá somos muchos más los que pensamos lo contrario, que la salida es con todos".
Bouissa nació en Artigas pero hace años que vive en Bella Italia. Sus hijos jugaron y crecieron en el barrio, y la familia siente que ese es su lugar en el mundo. "Todo lo que hacemos acá en mayor o menor medida lo hacemos pensando en los niños. Acá les damos merienda, leche y algo de comer, tratamos de pensar siempre en ellos, más allá que los cursos ahora están enfocados en jóvenes o adultos".
Nada es sencillo, no hay fórmulas mágicas, ni soluciones inmediatas.
Lo que se construye a diario en Bella Italia, es un camino. Llenito de buenas intenciones y de militantes sociales y sindicales que se arriman a dar una mano, a compartir su conocimiento para que otros y otras puedan construir un camino propio en territorio de solidaridad barrial irrestricta. Porque así lo decidieron y en eso están.













